Un error de las mentes creativas es la continua persecución de nuevas ideas, de nuevas formas de desarrollar la creatividad. El emprendedor, en parte, es creativo pero por otra debe alejarse lo máximo del estereotipo mental del creativo.
El estado de permanente alerta a nuevas fórmulas de creación produce una impotencia que deriva, en la mayoría de los casos, en desmoralización del emprendedor, en ansiedad creativa y con un sentimiento de estancamiento. Abrir muchos frentes tienen cosas buenas y cosas malas. Lo peor de una actividad dispersa es no trabajar y depurar una idea lo suficiente como para determinarla como la idea principal a llevar a cabo. Cuando alguien te pregunta “¿a qué te dedicas?” debes de tener bien claro cual es tu respuesta. Si contestas que haces 6 cosas a la vez no te tomarán lo serio que te mereces. Céntrate en tu negocio, céntrate en algo, no intentes hacer todo porque al final no conseguirás nada.
Para conseguir centrar la mente en una actividad debes seguir una técnica que se utiliza para combatir las fobias y es detectar el inicio del principio de la ansiedad. Si eres capaz de identificarla puede ponerle remedio centrándote en ese mismo instante conociendo lo que está sucediendo en tu cabeza y en tus ganas de cambio. Espero que os ayude.