Saber escuchar

El buen negociador no nace, se hace. Con la experiencia y el conocimiento apropiado cualquier persona puede llegar a convertirse en un perfecto negociador. A continuación voy a exponer detalles claves en la negociación desde mi experiencia:

1. Escucha. Aprende a escuchar para comprender de forma detallada las necesidades de la otra parte. Sólo sabiendo o intuyendo lo que necesita tu interloculor puedes llegar a una negociación fructífera ( son las negociaciones donde todos ganan, después lo detallo).

2. Céntrate  y observa.  La conversación es lo principal, no te despistes. Puedes dar la sensación de que no te interesa lo que la otra parte dice. Observa las reacciones en los puntos claves, si toma apuntes, si sigue la conversación…

3. Comodidad.  Siéntete cómodo en la reacción. No te pongas nervioso  ni te desesperes si la conversación se alarga. Crea un atmósfera cómoda mediante la simpatía.  Se amable.

4. Nómbralo. Utiliza su nombre de pila cuando quieras llamar su atención. Utilizar el nombre puede provocar una situación muy positiva.

5. Toma el control.  Ser quien organiza, quien orienta la conversación, permite transmitir seguridad y eso es poder.

6. Finaliza con recapitulación.  El último punto de una reunión debe ser recapitular los puntos conseguidos con el interlocutor.

7. Saber ceder.  Hay que saber ceder.  Esto no es una competición. Si podemos llegar a un acuerdo, debemos de poder conseguirlo.  Cuando empiezas una negociación debes conocer cual es tu límite y cuál tu zona cómoda.  Normalmente los puntos conseguidos son fruto de la cesión de ambas partes y no pasar la línea marcada. Si no tienes que ceder, si la conversación no te obliga a echar atrás ningún punto, evalúa que sucede, no es lo más normal. Es probable que algo se te escape.

Estos puntos los utilizo como norma en las negociaciones en las que participo. Por ahora funcionan

Mi primer consejo

No tengo tanta experiencia como para dar consejos a nadie de nada. Por eso no me atreveré a fórmular una lista de esas donde un emprendedor ayuda a otro dándoles las 10 razones/instrucciones a seguir para conseguir sus metas. La verdad es que he leído varias listas y todas básicamente dicen lo mismo. Algunos se centran más en el emprendedor, otros en el equipo, otros en la idea, otros en el “focus”… pero a ¿cual hacer caso? Pues a ninguno y a todos.

La idea es recoger ese conocimiento para que te ayuden a moldear tu espíritu aportándote motivación y liderazgo. Sobretodo déjate influenciar por gente a la que aprecies su labor, con la que te sientas identificado o a la que tomas como referente. No sólo te fijes en sus éxitos. Los éxitos pueden conseguirse de muchas formas, así que céntrate en la persona, en como es, como trata a su gente, como empezó o como lo a conseguido.  Al final del cuento todos somos personas así que busca más haya del éxito banal y enfoca tus referencias a lo personal.

Saber cuando parar

He comenzado muchos proyecto a lo largo de mi carrera profesional. Unos vendidos, otros fracasados y otros…otros mejor ni hablamos. En todos ellos he comenzado con la ilusión de que el proyecto funcionara.

Cuando se desarrolla un plan de empresa la realidad le quita la verdad al 90% de lo escrito (El 10% de la parte acertada en el plan de empresa son los nombres de los emprendedores y su experiencia ;) ).

En el proyecto empresarial obviamos, como es normal, la parte en la que no se cumplen las espectativas marcadas.

¿Y entonces qué?

Esta pregunta la utilizo para trazar la estrategia empresarial de la empresa:

“Si hacemos esto entonces haremos esto, pero sino hacemos esto entonces haremos esto otro”.

Trazar vías alternativas en situaciones críticas y en puntos de inflexión. Crear un plan de empresa orgánico, que crezca con las necesidades del cliente, que escuche, que hable y que sea lo más realista posible. Evolucionar. Dejar las emociones fuera del juego y centrarse en minimizar los gastos en recursos. Aguantar lo máximo, y exprimir la naranja hasta su última gota. Pero siempre tener claro cúal es el punto decisivo que nos obligue a parar.

“A veces una retirada a tiempo es una victoria.”

Cuando el proveedor te considera su competencia

Parece raro pero a veces se puede llegar a confudir la competencia con el proveedor. ¡Mira tu que cosas!

¿Quién es el cliente de un centro comercial?
El cliente del centro comercial no son los que compran sus productos, sino a los que les vende el producto, sus proveedores. Al fín y al cabo es una sinergia que debe existir entre ambos negocios: uno comercializa y el otro lo produce.

Hay nichos en el mercado que son demasiado sensibles a sus proveedores. Imaginemos que los proveedores de Atrápalo, buscador y comparador de precios de ocio, los viese como competencia en vez de comercializadores de su producto. Sería tan sencillo cerrarles el chiringuito… Pero no, los proveedores conocen el mercado y saben que la labor de Atrápalo repercute directamente en su beneficio, considerandolos como socios de trabajo, como partners.

Hay casos como las OMV (Operadores móviles virtuales) donde su competencia directa son sus propios proveedores y luchan a muerte, aparentemente, contra ellos, pero en cambio utilizan toda su infraestructura.

Para que tu proveedor no te considere competencia debes plantear los beneficios que les aportas para que no se puedan sentir atacados. La más evidente es la labor de comercializador de su servicio/producto.

Centrado en una empresa

Llevo unos meses con un “negocio” que verá la luz después del verano. Pongo negocio entrecomillado por las connotaciones que tiene la palabra. Siempre que he tenido una idea buena de “negocio” la he clasificado junto a las de los proyectos, confundiendo términos y responsabilidades. Pero todo ha cambiado. Imagínate que dejas tu trabajo estable, con futuro. Que emprendes una aventura por un océano sin rumbo y sólo tienes una barca, una vela muy tensa y el viento que sopla alborotado, en todas direcciones y sientes que sólo tú puedes salir de ésta. Pues así me siento hoy, con mucho miedo, sobretodo a la incertidumbre de no tener ni idea de como aceptará el mercado el producto/servicio, donde la barca  son mis recursos, el viento es el mercado y la vela, es la motivación. Y lo que antes era un proyecto ahora se ha convertido en un negocio de donde dependo al 100%.