Toda vida está llena de cambios y la mía no es ninguna excepción. Los cambios enriquecen, motiva y dan luz a la monotonía diaria.
Hace un año comencé mi etapa en AdLemons. Antes estuve trabajando para varias consultoras. Es decir, llevo alrededor de 3 años trabajando como programador, analista o responsable técnico. Estos tres años me han permitido conocer gente muy interesante, con perfiles diversos y que me han servido de ejemplo. He podido mejorar mi perfil técnico y adquirir experiencia en diferentes campos con problemas tan diversos como complejos.
También he trabajado, paralelamente al trabajo ordinario, durante las horas de sueño, en proyectos propios que satisfacian, de alguna manera, mi faceta emprendedora.
En los últimos tres meses estoy detrás de un proyecto que me ocupa una gran parte del mi tiempo y del pensamiento. Poco a poco a desembocado en una necesidad de emprender siendo consciente de la situación económica que atraviesa el país, del estado del mercado de trabajo y de la opinión contraria de una gran parte de los que me rodean. Las decisiones deben basarse en prioridades, hay que saber decidir y sobretodo acertar con la correcta. Estas decisiones pueden provocar prejuicios involuntarios que se pueden edulcorar un poco con buena voluntad eligiendo opciones que sean equitativas y haciendo el menor daño posible.
Aún no se si la nueva etapa generará un progreso o un retroceso, pero es, como dije antes, una necesidad imperiosa.
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